Mensaje del Presidente


Hace casi 200 años que el nombre Carregosa está asociado al sector financiero. Sus orígenes remontan a 1833, año en que, en la Rua das Flores, en Oporto, se creó L. J. Carregosa para negociar divisas. A lo largo del siglo XX, la Casa Carregosa ha crecido, innovado y evolucionado para adaptarse a un mundo moderno, cada vez más sofisticado y exigente. Fue de esta forma que, en el final de la segunda mitad del siglo pasado, la antigua Casa de Cambios se convirtió primero en correduría e en una Sociedad Financiera de Curreduria más tarde. Llegados al siglo XXI, la sociedad estaba preparada para un paso más – el de la transformación en el Banco Carregosa
 
Esta longevidad sólo ha sido posible gracias a la ambición y la perseverancia de los accionistas y gerentes, a la dedicación de nuestros colaboradores y a la lealtad y la confianza de los clientes, a través de generaciones sucesivas.
 
Junto a este afán innovador y a servir cada vez mejor, siempre ha sido un compromiso de honor - el respeto por el patrimonio que los clientes ponen a nuestro cuidado. Sólo así fue posible seguir este camino.
 
El momento que estamos viviendo es particularmente difícil para la economía en general y para el sector financiero en particular. Hay nuevas interrogaciones, situaciones inéditas y dilemas que nunca se habían sido enfrentados.
 
Pero el pasado de la Casa Carregosa me da la confianza para creer en el futuro.
Creo que vamos a saber seguir cuidando de nuestros clientes, con la sabiduría, el respecto y la experiencia adquirida hace varias generaciones. El consejo profesional y altamente especializado es cada vez más útil y necesario en la protección del patrimonio y la creación de valor.
 
El Banco Carregosa privilegia las relaciones duraderas, el rendimiento sostenido, y oportunidades de mejora  fundamentadas y decisiones razonadas consistentes.
 
No nos dedicamos a la banca minorista, ni nos centraremos en una red de distribución física. No tenemos objetivos de crecimiento en gran escala o de ventas en gran escala evitando de esta forma conflictos de intereses.
Preservar la independencia del Banco Carregosa para servir mejor a los intereses y necesidades individuales de cada cliente es, para nosotros, muy importante. Fue el camino que Casa Carregosa siguió desde 1833. Y es el rumo que desea conservar.
 
Me siento honrada con la confianza que compañeros y clientes han puesto en mí y deseo una calurosa bienvenida a todos los que ahora se juntan a nosotros.
 

Maria Cândida Rocha e Silva
Presidente de la Junta de Directores